SOLIDARIDAD

Dispensario Médico Senegal


Desde su inicio Lamba nace como una agencia comprometida con la sociedad africana. Queremos participar en proyectos de ayuda al desarrollo para mejorar las condiciones de vida de los senegaleses. Por esta razón hemos colaborado durante 5 años con el proyecto "La Maison des Artistes", el cual trataba de dar oportunidades laborales y formación para los músicos y artistas de la población de M'bour.

Actualmente Lamba está colaborando con la asociación Sonríe que no es poco en la rehabilitación y consolidación de un Dispensario Médico en Saly-Velingara , que permitirá mejorar las condiciones higiénico-sanitarias y reducir la mortalidad infantil del pueblo y sus alrededores. Nuestra manera de participar en este proyecto es donar un 3% del precio total de cada viaje a los fondos destinados para la rehabilitación del dispensario.

En Senegal la asistencia sanitaria no es gratuita y la mayor parte de la población no cuenta con los recursos necesarios para hacer frente al coste de una consulta, una radiografía o la compra de medicamentos básicos. En consecuencia, una simple infección o un virus que se curaría con antibióticos o un tratamiento sencillo, pueden poner en riesgo la vida del enfermo.

Especial atención a los niños Talibés
Uno de los grandes objetivos de este proyecto es que los niños talibés puedan acceder a este servicio sin ningún coste económico para ellos.

Los talibés son niños de entre 4 y 14 años que han sido entregados por sus padres –generalmente agricultores sin recursos – a los Marabús, los maestros de las escuelas coránicas. Tiempo atrás, esta costumbre –muy arraigada en la cultura de Senegal y Guinea Bissau– permitía que muchos niños tuvieran la posibilidad de escolarizarse y de llevar una vida digna.

Antaño las “daaras”- las escuelas coránicas- estaban situadas en el campo y combinaban la enseñanza con los cultivos estacionales. Eran económicamente autónomas y ofrecían a los talibés una vida medianamente aceptable. Pero en la actualidad la situación ha cambiado radicalmente. Las "daaras" se han trasladado a las ciudades, ya no cultivan las tierras; y los mismos Marabús, que antes se preocupaban por el bienestar de los niños, ahora los esclavizan y les obligan a mendigar por las calles. Los niños están expuestos a numerosos peligros, padecen males físicos y psicológicos, son víctimas de abusos sexuales y no se integran en el sistema educativo del país.